AFAY YECLA celebra El 21 de septiembre el DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER.

MANIFIESTO DEL DÍA MUNDIAL DEL ALZHEIMER
21 DE SEPTIEMBRE DE 2020
LA DEPENDENCIA FUERA DE LA LEY
LA PANDEMIA TRAS LA PANDEMIA
#EVOLUCIÓNDEPENDENCIA

Desde AFAY YECLA nos sumamos al manifiesto de la Confederación Española de
Alzheimer (CEAFA) en el que reivindican:

– Desarrollar y dotar a la Ley de Dependencia de los recursos económicos y humanos
suficientes y necesarios para cumplir sus objetivos.
– Convertir los Servicios Sociales en el cuarto pilar del Estado de Bienestar, tal como
se viene proclamando desde la aprobación de la Ley de dependencia del 2006.
– Reactivar el Plan Nacional Integral de Alzheimer, actualizándolo para adaptarlo a la
nueva normalidad COVID-19 y dotándolo de una partida en los Presupuestos
Generales del Estado.
– Reactivar el Plan Integral de Alzheimer y otras Demencias, actualizándolo para
adaptarlo a la nueva normalidad COVID-19, dotándolo de una partida en los
Presupuestos Generales del Estado.
– Reconocer al Plan Integral de Alzheimer y otras Demencias como herramienta
necesaria para abordar integralmente las consecuencias del Alzheimer y otras
demencias en todos los aspectos que quedan fuera de la ley de dependencia:
adaptación del entorno y sensibilización, impacto económico sobre las familias, de
género, laboral y fiscal, soledad, aislamiento, exclusión y pobreza,
perfeccionamiento de la formación e inversión en investigación, etc.
– Establecer una coordinación efectiva y eficaz entre el Sistema Nacional de Salud y
los Servicios Sociales para abordar las consecuencias del Alzheimer y otras
demencias de forma integral, ágil, adaptada y con calidad.
– Potenciar los recursos intermedios que permitan la permanencia durante el mayor
tiempo posible de las personas con Alzheimer y otras demencias en el domicilio
– Reclamar un contexto de profesionalidad, calidad y respeto a la dignidad y derechos
de las personas, poniendo a éstas en el centro y obrando según sus necesidades,
preferencias y expectativas manifestadas, en caso de necesitar cuidado residencial.
– Mantener e incrementar las ayudas a las entidades del tercer sector especializadas
en atención integral a personas con demencia como herramientas indispensables
que son, para introducir especialización, profesionalidad, humanidad e innovación
en los cuidados
– Reconocer la labor de representación, reivindicación y prestación de servicios que
las asociaciones de familiares realizan para mejorar la calidad de vida de las
personas y familias que conviven con el Alzheimer e incluirlas en los procesos de
toma de decisión en materia de políticas públicas en Alzheimer, demencias, y
dependencia, debiendo ser consideradas entidades de referencia en las mismas.

Y estas son las reivindicaciones de la Confederación Española de Alzheimer
(CEAFA) en el Día Mundial del Alzheimer porque somos conscientes de que:
– La irrupción del coronavirus ha supuesto, a nivel global, una revolución para la salud
de las personas en un contexto social que no estaba suficientemente preparado
para hacer frente a un virus que se ha demostrado tan desconocido como letal.
– La población de edad avanzada ha sido la más castigada y la que más ha sufrido
tanto los efectos de la enfermedad como las consecuencias colaterales que ha
traído consigo la Covid-19.Y que, de entre ellas, las personas afectadas por la enfermedad de Alzheimer u otro tipo de demencia han sido, sin duda, las más directamente damnificadas y se hanvisto afectadas particularmente en la pandemia,situándose las residencias en el ojo del huracán y constituyendo uno de los grandes focos de contagio.
– El envejecimiento poblacional y la elevada prevalencia de Alzheimer y las demencias
en nuestra sociedad van a tensionar los sistemas públicos de protección social.
– La situación sobrevenida a causa de la COVID-19 ha acelerado los procesos y ha
agravado la vulnerabilidad de pacientes y familias afectadas por la enfermedad de
Alzheimer y ha puesto de manifiesto la fragilidad de los sistemas social y sanitario y
las carencias del modelo de cuidados.
– El confinamiento ha provocado un fuerte deterioro de la calidad de vida en el
binomio persona con Alzheimer-persona cuidadora familiar.
– La persona con Alzheimer no es capaz de comprender el cambio de rutinas y ha
visto incrementado sus problemas conductuales y aceleradala evolución de su
demencia.
– La persona cuidadora familiar ha sufrido procesos de soledad no deseada,
eliminación de rutinas bien instauradas en sus vidas o un deterioro físico, anímico y
mental a causa de la sobrecarga de trabajo y el estrés y cansancio añadido. Lo ocurrido en el entorno residencial debería hacernos reflexionar a todos sobre la necesidad imperiosa de implementar modelos que preserven los derechos y la dignidad de las personas institucionalizadas.
– La ética y dignidad de la persona deben ser también protegidas y respetadas en el
acceso de las personas mayores a los servicios sanitarios y, especialmente, a los de
urgencias en momentos complejos.
– Las entidades del tercer sector especializadas en el tratamiento y abordaje integral
del Alzheimer, la demencia y sus consecuencias están sufriendo en primera persona
una de las crisis más nocivas a las que jamás han tenido que enfrentarse: cierre de
centros y paralización de servicios; personal en situación de ERTE; eliminación de
ingresos por prestación de servicios; imposibilidad de justificar subvenciones e
incertidumbre sobre el futuro de éstas; el que muchas asociaciones se hayan visto
obligadas a poner a disposición de la Administración tanto sus instalaciones como
su personal, y un largo etcétera.

Estos quebrantos han puesto de relieve la precariedad que se ha instalado en las
asociaciones desde el Estado de Alarma y de la que les va a costar recuperarse, a
pesar de lo cual no han dejado de ofrecer su apoyo a quienes más lo han necesitado,
con imaginación, innovación, dedicación y humanidad.