Desde mitad de junio estamos de vuelta en la que consideramos nuestra segunda casa. El Gimnasio Élide entendió rápidamente nuestro mensaje, que no era otro que trabajar el deporte INCLUSIVO, utilizando su instalación como una herramienta integradora todos los participantes en la misma. Somos todos personas con distintas capacidades y eso enriquece esta vida; compartir momentos y espacios nos hace ver que nuestro mensaje transforma a esta sociedad y donde todos salimos beneficiados de las interactuaciones.

Por supuesto regresamos con grupos reducidos, guardando todo el protocolo de higiene y seguridad marcado en las normativas.