La fisioterapeuta Celia Marco Rubio impartió ayer jueves 20 de febrero la charla ‘Linfedema, información y prevención’ organizada por la Asociación de Yecla de Afectados de Cáncer. Durante la charla la ponente explicó qué es el linfedema, los factores de riesgo para padecerlo, cómo prevenirlo y tratarlo. Celia Marco hizo especial hincapié en lo importante que es realizar algún tipo de ejercicio para reducir el riesgo y mejorar la situación cuando aparece, consultando y poniéndose siempre en manos de un fisioterapeuta experto en la materia.

Compartimos a continuación algunas de las cosas que comentó la fisioterapeuta.

“El linfedema es una inflamación que se presenta cuando el líquido linfático se acumula en el tejido intersticial por una obstrucción o interrupción linfática. Un 75% de los casos aparecen durante el primer año tras la cirugía, pero también pueden surgir bastantes años después. Por eso es tan importante seguir observándose, saber cómo cuidarse, disponer de la información adecuada, acudir a los controles médicos y no abandonarse nunca”.

“Entre los factores de riesgos para padecer un linfedema destacan la cirugía con o sin extirpación de ganglios linfáticos, retraso en la cicatrización, radioterapia, infección, problemas de circulación, traumatismo accidental, obesidad y reducción de la movilidad”.

“Los síntomas, los signos de alarmas, son la pesadez, el endurecimiento de la zona del lado de la intervención, hinchazón, dolor y dificultad de movimiento”.

“La fisioterapia (terapia descongestiva, compresiva y drenaje manual) realizada siempre por un experto en la materia y el ejercicio terapéutico personalizado (ejercicios respiratorios, acuáticos, entrenamiento con peso progresivo etc.) contribuyen a prevenir el linfedema y a mejorar la calidad de vida cuando este da la cara y se cronifica”.

“Es importante ofrecer a los pacientes la terapia descongestiva compleja como primer escalón en el tratamiento del linfedema. Un linfedema sin complicaciones siempre mantendrá una buena evolución, el secreto está en una buena profilaxis, cuidar la higiene y mimar al miembro con linfedema”.

“Entre las recomendaciones para prevenir o mejorar el linfedema figuran no utilizar ropa que oprima y presione, evitar hacerse rasguños o heridas, protegerse del sol, no someterse a calor o frío extremo, no usar agua muy caliente, hidratar muy bien la piel y descansar lo suficiente. No conviene cargar el peso de nuestro cuerpo sobre el miembro afectado. Si salimos a caminar es mejor mover los brazos alternativamente que dejarlos colgando. Hay que aprender a mimar el brazo o miembro afectado advirtiendo, por ejemplo, de que no nos tomen la tensión o nos pichen en el mismo. Al ponerse crema hidratante en brazos y piernas es recomendable hacerlo masajeando siempre de abajo hacia arriba”.